Los límites del bus: el error más habitual
Un bus DALI tiene límites que no se pueden saltar. Cada línea admite hasta 64 equipos de control con dirección propia y una fuente de alimentación de bus de 250 mA como máximo, y el cable tiene un límite de longitud por caída de tensión, normalmente en torno a 300 metros según la sección.
En edificios grandes es frecuente que, con el paso de los años, se vayan añadiendo luminarias a una línea que ya estaba llena. El resultado son errores intermitentes, luminarias que no responden o un controlador que da fallo de bus.
Cuando hay cientos de luminarias y ninguna supervisión, estos fallos no se ven hasta que alguien se queja. Nadie recibe un aviso cuando una línea supera su capacidad, cuando un equipo deja de responder o cuando se duplica una dirección al cambiar una luminaria. Cada ampliación se hace sin saber cómo está el bus, los errores se acumulan y el problema puede arrastrarse durante años. Con la iluminación integrada en la supervisión, cada línea informa de su estado y de sus fallos, y la anomalía aparece como una alarma más.
La solución pasa por inventariar lo que hay en cada línea, separar el exceso en nuevas líneas con su propia fuente y dejar documentado el reparto. Es un trabajo de método más que de material.