Cuadro eléctrico: qué es, tipos, componentes, normativa y mantenimiento
Un cuadro eléctrico es el conjunto de envolvente y aparamenta que recibe la energía, la reparte entre circuitos y los protege frente a sobrecargas, cortocircuitos, fugas a tierra y sobretensiones. En un edificio o una industria es también el lugar donde se maniobran y controlan las máquinas. En esta guía repasamos tipos, componentes, normativa, pruebas y las señales de que un cuadro necesita reforma.
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Qué es un cuadro eléctrico
Desde fuera, un cuadro eléctrico es un armario metálico o de poliéster con una puerta. Dentro está lo que decide si la instalación es segura: interruptores, diferenciales, protecciones, embarrados, bornas y, en los cuadros de control, contactores, relés y autómatas.
Cumple tres funciones: distribuir la energía desde la acometida hasta cada circuito, proteger personas y equipos cortando cuando algo va mal, y maniobrar los receptores, ya sea a mano o de forma automática. Un cuadro bien hecho se reconoce por algo sencillo: cualquier técnico que lo abra entiende qué es cada cosa sin necesidad de preguntar.
Tipos de cuadro eléctrico
- Cuadro general de mando y protección (CGMP): el primero tras la derivación individual o el transformador. Aloja los dispositivos generales: interruptor general automático, diferenciales y protecciones de las líneas que salen.
- Cuadros secundarios: repartidos por plantas, zonas o naves. Acercan la protección a los receptores y limitan el alcance de un disparo.
- Cuadros de control o maniobra: gobiernan motores y procesos con contactores, relés, variadores y autómatas. Son la base de la automatización industrial.
- Cuadros de climatización: alimentan y controlan enfriadoras, bombas, climatizadores y fancoils; suelen integrar los controladores del BMS.
- Cuadros de bombeo: con alternancia de bombas, protección contra marcha en seco y, a menudo, telegestión, como en bombeos y depuradoras.
En la práctica, muchos cuadros mezclan funciones: un cuadro de climatización lleva su parte de potencia y protección y, en la misma envolvente o en una contigua, la parte de control con controladores o un PLC (autómata programable). Lo recomendable es separar físicamente potencia y mando, con canaletas distintas y la electrónica alejada de contactores y variadores, para evitar interferencias y facilitar el mantenimiento.
La envolvente también cuenta. Hay que elegir el grado de protección IP según el local (no es lo mismo una sala técnica limpia que una estación de bombeo húmeda o una cubierta a la intemperie), el grado IK frente a impactos y el tamaño suficiente para que el calor de la aparamenta se disipe sin superar la temperatura que admiten los equipos.
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Componentes de un cuadro eléctrico
- Interruptor general automático (IGA): corta toda la instalación y la protege frente a sobrecargas y cortocircuitos. Su poder de corte debe ser suficiente para la corriente de cortocircuito en ese punto, con un mínimo de 4.500 A según la ITC-BT-17.
- Interruptores diferenciales: detectan fugas a tierra y protegen a las personas frente a contactos indirectos. Si hay varios en serie, deben ser selectivos entre sí.
- Magnetotérmicos: protegen cada circuito frente a sobrecargas y cortocircuitos. Hay que fijarse en polos, intensidad, curva y poder de corte, no solo en el calibre.
- Contactores: interruptores de mando eléctrico para conectar motores y cargas de potencia, normalmente acompañados de relé térmico o guardamotor.
- Relés: de interfaz, temporizados, de control de fases o de nivel; separan la lógica de mando de la potencia.
- Protecciones contra sobretensiones: limitadores transitorios (descargadores) y, en su caso, protección contra sobretensiones permanentes.
- Bornas: el punto de conexión con el campo. Numeradas y agrupadas, ahorran horas en cada avería.
A esto se suman embarrados, repartidores, canaletas, señalización, instrumentos de medida y, cada vez más, analizadores de redes que permiten saber qué consume cada línea.
Normativa: REBT y UNE-EN 61439
En España, el diseño y montaje de un cuadro de baja tensión se apoya en dos referencias.
Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT, Real Decreto 842/2002) y sus instrucciones técnicas complementarias. Las más relacionadas con un cuadro son:
- ITC-BT-17: dispositivos generales e individuales de mando y protección e interruptor de control de potencia.
- ITC-BT-22: protección contra sobreintensidades.
- ITC-BT-23: protección contra sobretensiones.
- ITC-BT-24: protección contra los contactos directos e indirectos.
- ITC-BT-28: instalaciones en locales de pública concurrencia, con exigencias adicionales en colegios, teatros, hospitales o centros comerciales.
- ITC-BT-04 e ITC-BT-05: documentación y puesta en servicio, y verificaciones e inspecciones.
UNE-EN 61439, la norma de conjuntos de aparamenta de baja tensión. La parte 1 fija las reglas generales; la parte 2 se aplica a los conjuntos de aparamenta de potencia, y la parte 3 a los cuadros de distribución que manejan personas no cualificadas. La norma distingue la verificación del diseño, que demuestra que el modelo de cuadro cumple, de la verificación individual, que se hace a cada unidad fabricada.
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Cómo se diseña y prueba un cuadro en taller
Un cuadro eléctrico no se improvisa en obra. Este es el orden que seguimos:
- Cálculo: potencias, intensidades, caídas de tensión, cortocircuito en el punto de instalación y selectividad entre protecciones.
- Esquema: unifilar de potencia y esquemas de mando, con numeración de cables y bornas.
- Implantación: distribución en placa, reserva de espacio (conviene dejar en torno a un 20 % libre para ampliaciones) y disipación de calor.
- Montaje y cableado: secciones y colores correctos, punteras, etiquetado de cada elemento.
- Verificación individual: inspección visual y de cableado, continuidad del circuito de protección, medida de aislamiento y pruebas de funcionamiento de cada maniobra.
ACIPro fabrica y prueba sus cuadros en taller conforme al REBT y a la UNE-EN 61439, con esquemas y documentación, y puede enviarlos a cualquier destino. Probar en taller significa que en obra solo queda conectar y comprobar, no descubrir errores. Más detalle en automatismos y cuadros eléctricos.
Documentación, mantenimiento y termografía
Todo cuadro debe entregarse con su documentación: esquemas actualizados, listado de materiales, informe de verificación y, cuando proceda, la documentación de la instalación que exige el REBT. Una copia plastificada del unifilar dentro de la puerta es barata y muy útil.
En mantenimiento, lo que más averías evita es sencillo:
- Reapriete de conexiones, sobre todo en potencia y embarrados.
- Prueba periódica de los diferenciales con su botón y con medidor de disparo.
- Limpieza, revisión de ventilación y comprobación de que no hay elementos puenteados.
- Termografía con el cuadro en carga: una conexión floja o un magnetotérmico sobrecargado se ven calientes mucho antes de quemarse.
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Cuándo hay que reformar un cuadro eléctrico
- Hay fusibles antiguos, aparamenta sin repuesto o elementos con signos de calentamiento.
- Faltan diferenciales o no son selectivos, y un fallo deja a oscuras todo el edificio.
- El cuadro está lleno y las ampliaciones se han hecho fuera, con cajas y regletas.
- No hay esquemas o no coinciden con lo instalado.
- Se va a cambiar la climatización, añadir fotovoltaica o integrar el control en un BMS.
En esos casos, reformar suele salir más barato que seguir parcheando, y es el momento de dejar el cuadro preparado para medir consumos y telegestionarlo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un cuadro eléctrico?
Es el conjunto de envolvente y aparamenta que recibe la energía, la distribuye entre los circuitos y los protege frente a sobrecargas, cortocircuitos, fugas a tierra y sobretensiones. En industria y edificios terciarios también aloja la maniobra y el control de motores, bombas y climatización. Su diseño y montaje siguen el REBT y la norma UNE-EN 61439.
¿Qué diferencia hay entre un magnetotérmico y un diferencial?
El magnetotérmico protege la instalación frente a sobrecargas y cortocircuitos, es decir, frente a un exceso de corriente. El diferencial protege a las personas: detecta que parte de la corriente se fuga a tierra, por ejemplo a través de alguien que toca una carcasa con defecto, y corta. Son complementarios y un cuadro necesita ambos.
¿Qué norma regula los cuadros eléctricos en España?
El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, aprobado por el Real Decreto 842/2002, con instrucciones como la ITC-BT-17, la ITC-BT-22, la ITC-BT-23 y la ITC-BT-24. Para el conjunto como producto se aplica la serie UNE-EN 61439 de conjuntos de aparamenta de baja tensión, que exige verificación del diseño y verificación individual de cada cuadro.
¿Qué poder de corte debe tener el interruptor general?
Según la ITC-BT-17, el interruptor general automático debe tener poder de corte suficiente para la intensidad de cortocircuito que pueda producirse en su punto de instalación, con un mínimo de 4.500 A. En instalaciones industriales o cerca de un transformador la corriente de cortocircuito suele ser mucho mayor, así que hay que calcularla.
¿Cada cuánto hay que revisar un cuadro eléctrico?
Depende del uso y de las inspecciones reglamentarias que correspondan a la instalación. Como práctica de mantenimiento, conviene una revisión anual con reapriete, prueba de diferenciales y termografía en carga, y más frecuente en industria o locales de pública concurrencia. Los diferenciales deben probarse con su botón de forma periódica.
¿Para qué sirve la termografía en un cuadro eléctrico?
Para ver calentamientos anómalos sin abrir ni desconectar nada. Una conexión floja, un borne oxidado o un circuito sobrecargado aparecen como puntos calientes en la imagen térmica. Debe hacerse con el cuadro en carga y comparar fases entre sí. Permite programar la reparación antes de que el fallo provoque un disparo o un incendio.
¿Cuándo conviene reformar un cuadro en lugar de repararlo?
Cuando la aparamenta es antigua o sin repuesto, faltan diferenciales o selectividad, no hay espacio ni esquemas, o se van a añadir cargas importantes como climatización o fotovoltaica. Seguir parcheando un cuadro así suele costar más a medio plazo y aumenta el riesgo. La reforma permite además preparar medida de consumos y telegestión.
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